El impulso de crear.
El nombre se inspira en el verbo hebreo בָּרָא, bara, asociado a la idea de crear. Se utiliza, entre otros pasajes, en el relato de la creación de Génesis 1:1.
Leer Génesis 1:1El estudio baræ
Y las ganas de no dejarla
en una esquina del papel.
¿Y si
esta idea
cobrara vida?
De la idea a lo que se vive.
Un nombre, una intención
El nombre se inspira en el verbo hebreo בָּרָא, bara, asociado a la idea de crear. Se utiliza, entre otros pasajes, en el relato de la creación de Génesis 1:1.
Leer Génesis 1:1La E da un destino a la creación: lo que una persona va a sentir, utilizar o compartir. Una idea se vuelve concreta cuando alguien puede hacerla suya.
La A y la E se unen en Æ. Esta ligadura expresa la intención del estudio: pensar juntas la creación y la experiencia. baræ es un nombre construido alrededor de ese encuentro.
Por qué baræ ?
El punto de partida es sencillo: las ideas cobran todo su sentido cuando encuentran un lugar en el día a día.
baræ da un marco a esas ganas de crear juegos y aplicaciones. El cuidado de una interfaz, el ritmo de una partida o la claridad de una regla persiguen lo mismo: que la experiencia sea agradable.
La inspiración bíblica del nombre forma parte de esta historia. Acompaña a un estudio abierto a distintas formas de creación, siempre atento a las personas que las descubrirán.
Lo digital es un espacio de creación. La risa alrededor de una mesa, el placer de comprender y las ganas de repetir son su continuación.
El hilo conductor
Partir de una intención clara y un uso real. Saber qué puede aportar una creación a quien la descubre.
Elegir las palabras, las formas y las interacciones. Invitar a entrar y hacer que lo demás resulte natural.
Crear experiencias que cada persona pueda hacer suyas, compartir y vivir a su manera.
Para las personas.
En la
vida real.
De la idea al juego
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